Estamos hablando de construcciones que tuvieron lugar en el transcurso de 1.000.000 de años.
Cuando se produjeron graves catástrofes sobre la superficie del planeta, que ocasionaron largos períodos en que no se filtraba la luz del Sol, las personas, para sobrevivir, se introdujeton en esas cuevas.
No se fueron solos; llevaron consigo los elementos de su civilización, y siguieron evolucionando.
Se dice que algunos fueron a vivir bajo el Monte Shasta, en la ciudad que ellos nombraron Telos.


Pintura de Gustave Doré.



En ese momento, diversas bandas de extraterrestres indeseables vinieron a dominar y robar a la gente sobre la tierra que estaban tratando de sobrevivir lo más pacíficamente que pudieran.

La mayor parte de la gente de la tierra había caído en una completa insensibilidad, y se abusaban entre sí.

Desde entonces es que la gente de la Tierra no ha dejado de pelear unos contra otros.
Ha habido épocas de paz y amor, pero nunca duraron demasiado. Siempre hubo quienes se ocuparon de alterar esta situación, poniéndoles fin mediante ataques y destrucciones. Aún hoy, ante el amanecer de una Era Dorada permanente en este Planeta, hay muchos que aún viven en la conciencia del miedo, violencia, enemigos, controlando a otros, manipulación, guerras, intolerancia, imposición de impuestos, decepción, avaricia, etc.
Los intraterrestres se dedicaron a su evolución espiritual, y de mantenerse fieles a su herencia de paz, amor y hermandad; así encontraron más sencillo el vivir bajo tierra que sujetos a la maldad que existía en la superficie.